El 2 de Abril se celebra cada año el día mundial de concienciación del autismo.
Llevo tiempo queriendo escribir sobre el autismo y la visión.
Voy a hablar en general del autismo pero también en particular de una niña que venía a terapia visual y que era autista, la llamaré Pepi.
El bebé prácticamente desde que nace empieza a hacer contacto visual, pero es muy escaso. Poco a poco va manteniéndolo más tiempo y consiguiendo mayor calidad.
Pepi no miraba a sus padres como los demás bebés.
La disminución del contacto visual es un síntoma característico de los niños autistas y se suele utilizar en las evaluaciones de detección
Pepi tenía ya 5 meses y mostraba poco interés por mirar a los ojos de sus padres, si les miraba directamente, lo hacía a la boca. Cada vez parecía interesarle menos mirar a los ojos cuando le hablaban. A los 2 años, sólo miraba a la boca de sus padres y evitaba a otros niños de su edad de forma muy evidente. No hablaba nada o hablaba palabras que no entendía ni su madre.
A Pepi no le interesaban nada los ojos, sin embargo, se mostraba muy atento a los detalles de sus juguetes o a ciertas cosas, observándolos con detenimiento, girándolos una y otra vez para ver todas sus perspectivas, hasta el punto de no escuchar a sus padres cuando le hablaban.

Pepi tenía ya 4 años y podía mantener un contacto visual pero muy pobre. Le costaba reconocer a un niño de su clase de otro, o a una maestra de otra, si se cambiaba la ropa o el peinado.
Los niños autistas pueden tener afectado el lenguaje y las habilidades sociales
El niño autista puede tener dificultad para reconocer personas, pues parece que tienen un déficit en su sistema neural y no ven el rostro de forma global ni pueden ver las emociones. Esto implica una afectación de la adquisición del lenguaje y también limita sus habilidades sociales.
Sin embargo, la falta de contacto visual no siempre es señal de autismo. Los niños tímidos o con problemas auditivos pueden tener un contacto visual escaso.
La falta de contacto visual no siempre es señal de autismo
¿Y cómo se puede saber si un niño reacciona de forma diferente, a nivel visual, respecto a otro niño sin autismo?
Se han hecho investigaciones con tecnología eye tracking o de seguimiento ocular y se pudo observar que los niños con TEA miran más atentos a unos coches de juguete que abren y cierran sus puertas que a unos niños que discuten. Sin embargo, ocurría justo al revés en los niños sin TEA. La frecuencia de parpadeo también permite averiguar cuanto de atentos estaban a una u otra cosa, de forma que a menor parpadeo mostraban más atención.
Estar atento o concentrado en algo disminuye la frecuencia de parpadeo
La visión se aprende durante los primeros meses de vida sobre todo y hasta los 6 años aproximadamente. No se nace viendo, sino que se aprende.
El sistema visual además tiene que hacer conexiones de calidad con el cerebro y el cuerpo, estando directamente relacionado con el sistema vestibular y propioceptivo.
El desarrollo motor va acompañado del desarrollo visual, es decir, el cerebro aprende a usar su visión de la mano del movimiento.
Al principio, en el bebé recién nacido se pueden observar movimientos reflejos primitivos, pero poco a poco van desarrollándose movimientos más sofisticados y con un control voluntario del bebé y a partir de aquí empieza a no ser tan motor para pasar a ser motor-visual alimentándose uno del otro. Sobre los 6 meses, el bebé pasa a ser visual-motor y sus movimientos son dirigidos por su visión, por ejemplo, para coger cosas mientras gatea. Y por último, cuando el sistema motor está más que dominado pasamos a ser seres visuales.
Pepi mostraba retraso en su desarrollo motor, era evidente que no iba madurando igual que otros bebés de su edad, pero aún no eran evidentes los problemas visuales, sin embargo, seguramente ya los tenía. Tenía torpeza motora, se chocaba, se caía. También mostraba aleteos y se balanceaba.
En el autismo el desarrollo motor y visual se pueden ver afectados provocando estas alteraciones, síntomas o conductas en los bebés y niños, que no son más que recursos para situarse en el espacio y ganar en sensación de profundidad para evitar caerse o notar más su cuerpo.
El desarrollo motor y visual se pueden ver afectados
Pepi a los 5 años empezó a desviar un ojo, tenía estrabismo. Ahora, sí eran evidentes los problemas visuales. Pero el estrabismo era sólo la manifestación de un retraso en el desarrollo visual y motor de Pepi. En los estrabismos normalmente están afectados los movimientos oculares y la coordinación de los ojos.
Por eso en terapia visual aplicamos procedimientos no sólo puramente visuales, sino que trabajamos simultáneamente el equilibrio y la propiocepción.
Los movimientos oculares (seguimientos, sacádicos, fijaciones, versiones y vergencias) permiten poner los ojos donde queremos mirar, para rastrear por ejemplo la información del entorno para poder movernos en él.
El control de los movimientos de los ojos tan complejo que hasta los 6-8 años no terminan de madurar y ser eficientes, pues interviene en su control muchas estructuras neurales y de procesamiento visual.
Pero normalmente el niño autista puede tener más que un problema sólo en la oculomotricidad o en la coordinación de sus ojos.
Alteraciones visuales pueden tener los niños con TEA:
- Alteraciones en la oculomotricidad son muy frecuentes y están relacionadas con problemas en la comprensión lectora.
- Dificultad en la coordinación ojo-mano que puede manifestarse con una escritura deficiente.
- Defectos refractivos como miopía, hipermetropía o astigmatismo.
- Estrabismos y disfunciones en la convergencia en mayor frecuencia que en niños sin TEA.
- Alteraciones en el enfoque: tienen 3 veces más posibilidades de tener problemas para acomodar o enfocar.
- Baja conciencia de la visión periférica: Parecen prestar más atención en la visión central de los detalles que en la visión periférica que ofrece información global. Y esto se puede asemejar a una especie de visión túnel que les dificulta moverse en sitios nuevos o localizar cosas en una habitación.
- Dificultades visuoespaciales del conjunto que les genera confusión.
- Alteraciones en el procesamiento visual: Evaluando la percepción visual podemos saber cómo cual es la madurez en su procesamiento visual. Si tenemos en cuenta que el 80% de la información se recibe por la vía visual y que es el sentido dominante en los humanos, podemos intuir que una alteración en el procesamiento de la información visual puede afectar a la postura y a la forma de andar, a la forma de socializar, de tomar decisiones y a la forma de aprender.
- Dificultades en la integración simultánea de la información recibida por el sistema visual y el sistema auditivo.
- Dificultad con la visuoespacialidad y el reconocimiento de su propio esquema corporal, que suelen ir de la mano de disfunciones vestibulares.
Pepi tenía alteraciones en la forma de procesar la información visual que junto con el estrabismo hacía que se sintiera insegura al moverse en el espacio, por ejemplo, cuando bajaba escaleras o, incluso cuando, simplemente, andaba.
Puede que el balanceo, otro síntoma del autismo, no sea más que una consecuencia para conseguir orientarse y tener sensaciones de profundidad visual para mantenerse estable en el espacio en el que se movía. Por analogía, caminar de puntillas puede ser un recurso para obtener una mayor sensación propioceptiva de sentir su cuerpo en el espacio y equilibrarse mejor debido a trastornos en el procesamiento visual o sensorial.
Los niños autistas con trastorno del procesamiento sensorial suelen tener entre un 70-80% de posibilidades de tener un problema visual
Cuando empezamos la terapia visual, Pepi mostraba serías dificultades para escuchar o seguir el ritmo de un metrónomo, mientras le proponía una tarea visual.
Conseguir la tarea visual le ocasionaba un gran esfuerzo y su cerebro consumía mucha energía en ello, por lo que, o dejaba de escuchar, o no veía a la vez que escuchaba.
Si esto lo trasladamos a la clase, donde tenía que ir escuchando un dictado para poder escribirlo, se manifestaba claramente su dificultad, pues tenía que hacer una tarea visual, de visuomotricidad, postural y auditiva a la vez.
Pepi tenía dificultades en el proceso de aprendizaje escolar. Vamos, que no le gustaba nada ir al colegio, no sólo porque terminaba la jornada agotado por los ruidos de los niños y el micrófono por el cual los maestros hablaban, sino porque no era eficiente y le costaba un gran esfuerzo ciertas tareas.

Los niños autistas tienen una hipersensiblidad sensorial, aunque no todos. De bebés pueden llorar intensamente o aterrarse por el ruido de un secador, les puede molestar la ropa en general, el contacto físico, la luz…
Problemas de procesamiento sensorial en los niños con autismo
Hay diferentes hipótesis sobre las causas del autismo aunque la que coge más fuerza es un problema en el procesamiento sensorial, el cual es fundamental en el desarrollo del niño.
Tratamientos para niños con autismo:
- Estimulación multisensorial
- La terapia de integración sensorial enfocada a trabajar aspectos sensoriales donde presenta deficiencias está dando mejores resultados que las terapias que buscan corregir conductas inadecuadas.
- Neuropsicología
- Logopedia
- La terapia visual trata las alteraciones oculomotoras y la coordinación visual y general, además de mejorar el procesamiento de la información visual.
La terapia visual mejora las disfunciones visuales de los niños autistas
Por otro lado están los tratamientos con fármacos psicotrópicos y antipsicóticos, aunque no sin efectos indeseables. Estos fármacos pueden afectar al sistema visual dificultando más aún a éste.
Nutrición en los niños autistas
Y tampoco podemos olvidar el eje intestino-cerebro. Parece que la microbiota intestinal puede tener efectos neurológicos y podría ser una vía para estimular bacterias buenas con posible acción terapeútica.
Este estudio apunta a que la patogenia del autismo puede tener relación con eventos neuroinflamatorios que se desencadenaron por la respuesta inmune de la madre en el cerebro del feto en desarrollo potencialmente asociado a disbiosis (alteración de la flora intestinal) durante el embarazo y/o la infancia. Las intervenciones nutricionales basadas en las propiedades antiinflamatorias de los ácidos grasos Omega 3 (EPA y DHA) son candidatos prometedores para tratar la inflamación y la disbiosis de la microbiótica de los TEA, concluyendo que se necesitan más estudios para descifrar los mecanismos que subyacen a los efectos beneficiosos de las dietas con omega-3.
Este otro estudio concluye que hay una falta de coherencia entre estudios que han explorado los efectos de los omega-3 en los trastornos del neurodesarrollo como el TEA y el TDAH, necesitando estudios clínicos de intervención prospectivos más amplios, con una intervención que comience al principio de la enfermedad, utilizando dosis terapeúticas de omega-3. Y concluyen que, a pesar de la incertidumbre, parece ser un área emocionante para futuros estudios que diluciden el papel de los omega-3 en el desarrollo del cerebro humano.
Y ya para acabar este largo post, me pregunto si estará estudiado la proporción de niños autistas con alergias y enfermedades gastrointestinales, así como la salud de sus madres durante el embarazo y en el postparto, así como la aparición en las madres, en edades más avanzadas, de otras enfermedades inflamatorias y autoinmunes.
Me vienen a la cabeza varios casos conocidos en los que se cumplen estos criterios. Otro tema para investigar.
Aquí pongo un precioso corto sobre el autismo: «Float»
Los autistas son niños que piensan, sienten y perciben diferente. Los familiares deben aprender a manejar situaciones que se salen de lo normal en esta sociedad y eso puede llegar a crear tensión y estrés y, al final, el niño se contagia de esas emociones.
La sociedad debe aprender a convivir con personas que se salen de lo que se supone que es lo típico. Hay que respetar si no le gusta que le toquen, le besen, le acaricien, le abracen, que se le acerquen más de la cuenta, hablar o ir a sitios nuevos, soportar los ruidos que le saturan, el bullicio o ponerse algunas prendas de ropa. No podemos eliminar o cambiar los recursos que tiene para sobrevivir en su entorno, hay que ayudarlo, al menos hasta que con la edad y la experiencias pueda ir aprendiendo a manejar sin pasarlo mal.
Cada niño es único y especial y no podemos cortarle sus alas.
¿Quieres pedir una cita para una evaluación visual? Aquí puedes hacerlo.
Puedes dejar tus comentarios más abajo.
Fuentes y blog interesantes sobre autismo en internet:
https://asperrevolution.wordpress.com/
Terapia visual autismo en malaga


