Examen visual en bebés - AVERA CENTRO DE OPTOMETRÍA Y TERAPIA VISUAL EN MÁLAGA

Examen visual en bebés

¿Se puede hacer un examen visual a un bebé?

Al igual que se le mira el peso o al talla y el perímetro cefálico, se puede mirar su visión. Es más, se debe mirar su visión ya que un defecto refractivo o una alteración de medios u otras patologías pediátricas pueden dar lugar a un desarrollo visual incorrecto, pues un ojo que no ve no puede aprender a ver y no se desarrolla.

En el momento del nacimiento el sistema visual de bebé está aún inmaduro y tiene que terminar de desarrollarse. Durante los primeros meses de vida va evolucionando y lo seguirá haciendo hasta los 6 ó 7 años.

Desde el nacimiento ya se pueden detectar déficit visuales evaluando el reflejo de la retina. Posteriormente, en torno a los 6 meses de vida, se realiza un examen visual ya que puede haber alteraciones que pasen desapercibidas.

A los pocos días del nacimiento y cuando los nuevos papás se hayan adaptado a la nueva situación ya es posible venir al Centro con el bebé para una evaluación.

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No es necesario que el bebé hable

En el examen no se busca precisar una graduación sino que lo que se hace es ver el funcionamiento y desarrollo general del sistema visual y detectar posibles problemas que puedan interferir.

Hay varias pruebas que se usan en bebés para realizar el examen y que son específicas para ello.

Puede que en una primera valoración salga normal, eso no implica ya no sea necesario evaluarlo más pues a lo largo de los primeros años pueden aparecer alteraciones visuales que precisan de un seguimiento.

Los problemas visuales no detectados y corregidos a tiempo pueden causar ambliopía o estrabismo ya que el ojo no ve correctamente, por eso es muy importante que el optometrista pediátrico realice un diagnóstico precoz.

Tan integrados se encuentra el sistema visual y el sistema de acción que los dos deben considerarse como inseparables” decía Arnold Gesell en sus estudios sobre el desarrollo humano.

Por eso evalúo la visión y también los reflejos primitivos pues el correcto desarrollo visual está muy ligado al desarrollo motor del bebé. Todos los bebés nacen con los reflejos primitivos activos, que le ayudan a bajar por el canal del parto y que le ayudan en su desarrollo motor. Poco a poco y durante el primer año la mayoría de estos reflejos se irán integrando, dando paso a los reflejos posturales. Si estos reflejos primitivos permanecen puede dar lugar posteriormente en el niño a dificultades posturales o de aprendizaje entre otras.